lunes, 14 de julio de 2008

Peumos y digueñes

Pero .... no les he contado acerca de los digueñes. Experiencia maravillosa, espero que este año pueda ir a Upeo, en el valle mismo, en el mes de septiembre. Levantarse muy temprano y escalar montañas hasta encontrar los robles y o raulies reverdeciendo y, en ellos encontrar los racimos de digueñes. Subir a ellos y con una picana alcanzar las ramas más lejanas para botar estos frutos para luego recogerlos entre los árboles en las faldas de los cerros. De pronto un porrazo, a veces algunos ramalazos, rasguños, sustos de caer de un árbol, pero .... una deliciosa experiencia. Al llegar con las bolsas con los digueñes, la Teñita, nos prepara una deliciosa ensalada con ellos, aunque a mí me gusta mucho solo con sal.

1 comentario:

Hernan dijo...

Te cuento que a mí me gustan los digueñes cafecitos y pequeños que tienen como un gustito especial como a champiñones, como madera. Los seleccionaba de las ramas de los robles maulinos años atrás.